Tout ce dont vous avez besoin
pour faire un film, c’est d’une
arme et d’une fille
Jean-Luc Godard
siempre he sido un incrédulo
en lo que se refiere a las apariciones
a la hora maldita del mediodía del sur
buscando algún refugio en los portales abiertos
luz que anuncia rotundas tardes abrasadoras
las noches son más dadas
a tales experiencias
el alcohol, los amigos, las risas, las terrazas
los excesos, el baile
son caldo de cultivo para excelsas visiones
pero allí estabas tú a la hora maldita del mediodía del sur
en el pequeño pueblo tras el zaguán oscuro de una zapatería
aquellos pies descalzos tan frescos como el hielo
largos cual día sin pan que llevar a mi boca
esos pies de diosa que ahora tengo en mis manos
