¿un hombre de verdad?

30 12 2014

Desvaríos griposos de un feminista de salón… y de cocina, y de pasar la aspiradora y… vamos, así de andar por casa y poco más.

Están los cuerpos y están las identidades. Simplificando mucho. Pero mucho mucho. O como dirían en Japón cuando descuelgan el teléfono: Moshi moshi… ¿sí, diga? ¿me lo dices o me lo cuentas? ¿Hasta dónde llegan los cuerpos y dónde comienza la identidad?

¿Y el género? ¿Qué hacemos con ese arma tan potente que nos ayuda a analizar uno de los ejes más importantes de la realidad pero que de tanto disparar a troche y moche nos da golpes en el hombro y nos lo va dejando morado? Y es que a base de análisis, muchas personas acaban usándolo como puro sistema de categorías. Y en vez de balas certeras disparan redes de arrastre. Celdas con barrotes, reproduciendo de nuevo, a nuestro pesar, el binarismo corporeo del lenguaje tradicional. Qué cosas.

Vaya lío, mi idea inicial era hablar de la ficción de la maternidad/paternidad. Pero dicen los dedos y las teclas que nanai. Hoy no me da el cuerpo griposo para desarrollar. Debería cambiar el título del post que queda muy fuerte…

No hay ganas, así que se va a quedar en una lista mínima deslavazada y hecha a bote pronto:

Las perras que nos pusieron a leer a Butler

Pride & Prejudice

Polémicas trans: nuevas categorías políticas en los encuentros feministas

y

Pasar, ¡qué complicado!

A propósito, ¿sabéis si hay algún grupo de hombres -esa palabra- por la igualdad que integre a los chicos trans? Por lo de abordar eso de las nuevas masculinidades con unas miras más amplias, digo yo. Que parece que no aprendemos nada de lo que ya llevan andado las compañeras.

Todo ello, desde la tranquilidad griposa de mi salón, como mencionaba arriba en la entradilla. Y con la calefacción puesta. Que lo primero es localizarse. Conocimiento situado ante todo.