implosión

25 11 2010

a veces digo
al espejo: callado
estás más guapo

.

sometimes I say loud
to the mirror: no doubt you
better shut your mouth

Oo·

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de la amistad y el deseo

4 10 2010

raíces

horadando la tierra
más seca, la roca más dura,
o pasando encima
del más sucio cieno
las amigas te nutren de vida
te acercan al suelo
y te mecen

como largos puentes
que treman al viento
raíces
te sos tie nen

y crezco yo junco
o cedro

nubes

pasan las amantes
a veces fugaces, a veces
suaves, llenas de afecto,
que uno quisiera tenérselas
como compañeras
hasta donde avistan cariño
y deseo

pero no se quedan
mudan las amantes
nubes
se des ha cen

y quedo yo montaña
o desierto

rayos y truenos

brooooooooooooooooommmmm
llue
ve

y los rayos,
que salen del suel
o,
que salen del suelo,

tocan las nubes

el true
n
o

suena

y hay risas y

fuashhhhhhhhhhhhhh

hay flores tropicales





así, sin complicaciones

4 09 2010

lo que tú tiene’h que asé ahora e’h divertirte,
folletear por aquí y por allí,
así, sin complicaciones
Fuente no revelable (mentira, tantos/as de vosotros/as)

sin complicaciones
boca arriba
cabeza abajo
colgando de un trapecio
haciendo el pino
tocándole la oreja con el pie izquierdo mientras el derecho vibra estertóreamente
y ella se agarra al dosel de la cama
con esposas, con esposas con esposas
sin esposas, con las sábanas rasgadas
sin sábanas
sobre la piedra de un banco
(ya no quedan bancos de esos en Sevilla, los de ahora se te clavan en la espalda)
en la pila er’pato
a las cinco cuarenta de la mañana
cuando ya no hay ni dios
en el salvador
con todo dios presente y despacito
así como quien no quiere la cosa
como tarareando una canción, entre la gente
así, sin complicaciones

ok,ok, ya veremos, el caso es que tengo debilidad por las complicaciones

Si alguna vez la vida te maltrata,
acuérdate de mí,
que no puede cansarse de esperar
aquel que no se cansa de mirarte
Dedicatoria, Luis García Montero





Ithaca – brand new eyes for a journey

14 08 2010

Two years, one month and fifteen days ago I began this blog brand new eyes with this entry Light Amplification by Stimulated Emission of Radiation in my late 30s. A blog like a path emerging from a previous stock, when I used to need crutches, a path which now has come to another bifurcation. It grew and it became what it is now, a poetry blog. A blog in English that became a blog in every language I am able to express myself, mostly and less incorrectly in Spanish.

Several weeks ago, again, a new bifurcation took place and the new tributary the journey took, once again, showed me that life is a journey. These years I’ve come to understand that I’m not a writer. I’m just a journalist of my heart and this is my evolutionary journal. Call me Charles, or Ishmael, or the White Whale for what it’s worth. And it is through this diary that I become the writer I am not. A log book that shows how poetry for me is just like music for others.

Those physical brand new eyes I got two years, one month and fifteen days ago have grown into more powerful warrior-traveler eyes, the same brand new eyes that I glimpsed when reading a curious book my father gave me at the age of fourteen. A book, he said, that illustrated his leukocytary interpretation of life. A journey that one must pursue as if it had a meaning knowing it is meaningless cause its destination is purposeless and only the journey itself counts.

So let this now rare non-poetry post celebrate all Ithacas, regardless of what they are, on purpose of what they give us. As Kavafis wrote:

Always keep Ithaca in your mind.
To arrive there is your ultimate goal.
But do not hurry the voyage at all.
It is better to let it last for many years;
and to anchor at the island when you are old,
rich with all you have gained on the way,
not expecting that Ithaca will offer you riches.

Ithaca has given you the beautiful voyage.
Without her you would have never set out on the road.
She has nothing more to give you.

And if you find her poor, Ithaca has not deceived you.
Wise as you have become, with so much experience,
you must already have understood what Ithacas mean.

Buenas noches. And thanks to all Ithacas yet to come.





París se quema, se quema París

16 06 2009

20090601 123

Marta Schwarz, fatina giacomettiana, disse un po’ laconica: sembra Parigi. Lo sky line industriale onubense, dietro a le isole della desembocadura del Odiel, riserva della natura, sembra Parigi in fiamme. La foto è stata fatta quando i bimbi (Marta, León e Linus) erano già a dormire e i Schwartz Chesta e i Mayer Lara parlavamo tranquilli, tre bottiglie di vino bianco ormai bevute. La fornitrice del vino è stata la signora Elena che ha capito subito dove prendere il miglior vino entro le possibilità di questo paese turistico di mare ancora morto perché non è stagione, nella sagra che c’era sotto casa (Feria de la gamba y de la chirla). Visto che non ci facevano dormire, al meno che ci fornisero di un bel vino bianco fresco, buonissimo con il pesce.





绵羊山坡上的熔岩 / Sheep on a lava hillside / Ovejas en una ladera de lava

3 05 2009

A la chica de ojos rasgados, 一个女人在银杯

sheep

Ingredientes:

  • patatas
  • huevos
  • aceite de oliva virgen extra
  • sal

Este es un plato popular de Andalucía oriental, tremendamente sabroso y simple, que se ha visto influenciado por mis continuos viajes culinarios a la China. La proporción entre patatas y huevos depende de cómo le guste a uno la consistencia de la mezcla, pero yo recomiendo unos seis huevos grandes por cada kilo de patatas.

Se pelan las patatas y se cortan en rodajas no muy finas, de al menos medio centímetro de espesor. Se salan y se dejan reposar unos 10 minutos para que absorban la sal. En una sartén, poner aceite a calentar a fuego medio. La cantidad de aceite debe ser tal que sólo cubra ligeramente las patatas. Poner las patatas y dejar freír lentamente a fuego medio, de modo que las patatas se vayan enterneciendo poco a poco y empapándose en el aceite. Evitar en cualquier caso la fritura típica del sur en aceite muy caliente.

Mientras tanto, separar las yemas de las claras en dos recipientes distintos. Romper las primeras y batir las segundas con un poco de sal.

Cuando las patatas estén tiernas, listas para comer se sacan del aceite y se reservan. Se quita casi todo el aceite de la sartén. Con el resto, y a fuego algo más alto, se cocinan las claras removiendo en continuación para que queden bien rotas. El aspecto final en la sartén debe ser el de un montón de palomitas de maíz, o mejor, el de un gran rebaño de ovejas visto desde lejos, algunas solitarias y otras formando pequeños grupos. Cuando están hechas se ponen aparte en un plato.

Entonces se calientan brevemente de nuevo las patatas en la sartén y se disponen en formando una montaña. Sobre esta se vierten las yemas crudas como si de una colada de lava se tratase, y luego se esparcen los copos de clara cocinados a modo de rebaño de ovejas. Si se tiene paciencia de chino (sin ánimo de ofender y con sumo respeto a mis amigos Wang y Gladis), pueden disponerse los copos con una cucharita
de manera que las ovejas formen graciosas figuras en el paisaje reconocibles desde lejos.

Se lleva a la mesa inmediatamente y, si se ha bebido suficiente vino, se puede oír balar a los animalillos antes de llevárselos a la boca.





cómo hemos cambiado

9 04 2009

mamen3

Ordeno el estudio, quito cajas, apilo papeles, tiro algunas tablas y cambio el sofá cama pequeño y mi mesa de sitio. La serré hace poco, cortando un codo que daba más fastidio que avío. Entre los papeles encuentro una foto, de hace unos veinte años. Tú sentada -en la plaza octogonal de Siena, quizás-, en un viaje que yo nunca hice, una copia ampliada que saqué de algún negativo que alguien me pasó o incluso de una foto impresa que a su vez fotografié con un macro.

En aquellos tiempos yo hacía fotos sin parar, al mundo, a los insectos, con una réflex de cuarta marca, y revelaba en el único baño que no era de nadie en la casa de mis padres. En aquellos tiempos, os veía a todos llenos de ganas dibujando, que grupo raro, cada uno de su padre y de su madre. Tú, siempre me pareció, la más pegada a la tierra. Así, sin hacer ruido, sin frases elocuentes, pero para adelante, sólida, capaz. Con esa mirada un poco ida a veces, condenada miope, la misma que se te ve en la foto de Siena. Tú que nunca llamas, pero que estás ahí, para tomarte un café si no vas a los pueblos y te cazo sin avisar temprano en el estudio.

Miro la fotografía. Cómo hemos cambiado. Cómo somos los mismos.