entre todas las armas

8 03 2011

De todas las municiones elijo la palabra, más aún, para lo atroz y para lo exquisito elijo la palabra, como forma de tortura, tabla de salvación, como forma de vida. Y de todas las armas, yo elijo la poesía poesía entre todas las armas.

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绵羊山坡上的熔岩 / Sheep on a lava hillside / Ovejas en una ladera de lava

3 05 2009

A la chica de ojos rasgados, 一个女人在银杯

sheep

Ingredientes:

  • patatas
  • huevos
  • aceite de oliva virgen extra
  • sal

Este es un plato popular de Andalucía oriental, tremendamente sabroso y simple, que se ha visto influenciado por mis continuos viajes culinarios a la China. La proporción entre patatas y huevos depende de cómo le guste a uno la consistencia de la mezcla, pero yo recomiendo unos seis huevos grandes por cada kilo de patatas.

Se pelan las patatas y se cortan en rodajas no muy finas, de al menos medio centímetro de espesor. Se salan y se dejan reposar unos 10 minutos para que absorban la sal. En una sartén, poner aceite a calentar a fuego medio. La cantidad de aceite debe ser tal que sólo cubra ligeramente las patatas. Poner las patatas y dejar freír lentamente a fuego medio, de modo que las patatas se vayan enterneciendo poco a poco y empapándose en el aceite. Evitar en cualquier caso la fritura típica del sur en aceite muy caliente.

Mientras tanto, separar las yemas de las claras en dos recipientes distintos. Romper las primeras y batir las segundas con un poco de sal.

Cuando las patatas estén tiernas, listas para comer se sacan del aceite y se reservan. Se quita casi todo el aceite de la sartén. Con el resto, y a fuego algo más alto, se cocinan las claras removiendo en continuación para que queden bien rotas. El aspecto final en la sartén debe ser el de un montón de palomitas de maíz, o mejor, el de un gran rebaño de ovejas visto desde lejos, algunas solitarias y otras formando pequeños grupos. Cuando están hechas se ponen aparte en un plato.

Entonces se calientan brevemente de nuevo las patatas en la sartén y se disponen en formando una montaña. Sobre esta se vierten las yemas crudas como si de una colada de lava se tratase, y luego se esparcen los copos de clara cocinados a modo de rebaño de ovejas. Si se tiene paciencia de chino (sin ánimo de ofender y con sumo respeto a mis amigos Wang y Gladis), pueden disponerse los copos con una cucharita
de manera que las ovejas formen graciosas figuras en el paisaje reconocibles desde lejos.

Se lleva a la mesa inmediatamente y, si se ha bebido suficiente vino, se puede oír balar a los animalillos antes de llevárselos a la boca.





Gastromium. Un restaurante sibarita?

19 04 2009

Según la RAE, úsase “sibarita” cuando una persona se trata con mucho regalo y refinamiento. Sin embargo, muchos reclaman que se distinga entre el placer (tal vez desordenado) de la arrogancia ostentosa, presuntuosa y petulante, y lo que es la satisfacción que un sibarita obtiene de las cosas, encontrando en el sibaritismo, más que ostentación, algo ligado a la búsqueda del placer, que como cualquier camino de perfección requiere un aprendizaje.

En una tierra tan dada a la celebración de lo local en sus formas más primitivas, a la maravillosa cultura del tapeo y en la que la calidad de la materia prima parece excusar a todos de la necesidad de ir adelante en ese -difícil- camino de destilar los placeres del comer, en esta Sevilla provinciana, yo diría que la del Gastromium encaja mucho más con la segunda acepción de la palabra sibarita que con la primera.

Restaurantes de los primeros en estos lares sevillanos tenemos unos cuantos, pura apariencia, ostentación y fachada, refinamiento y reverencia, y luego nada o pura cocina de la tierra disfrazada. Y para eso, las reverencias me las hago yo a mucho menor coste y resultados de calidad similar. Sibaritas de esos, a patadas. Prefiero con mucho los tradicionales, que hacen buena la definición de que las tapas en Andalucía occidental son cocina tradicional en platos pequeños.

Restaurantes sibaritas de los segundos, con los dedos de una mano o menos los contamos. Y ahí entra Gastromium, luchando en ese camino hacia la excelencia en el hacer gozar a sus comensales. Como todo camino de perfección requiere sacrificio y cuesta. Pero lo que se invierte es devuelto en calidad, corazón y buen hacer, desde la cocina -gracias José Luis Carabias, por invitarnos a visitar Némesis- a la sala, donde la tranquilidad de esta ciudad en un domingo a mediodía entre Semana Santa y Feria nos permitió disfrutar de algunas explicaciones a dueto entre Juan Carlos Téllez y Paco Ponce la mar de divertidas.

Gastromium es, hoy por hoy en Sevilla, una nave de ciencia ficción que ha sabido traer ese corazón e innovación que esperábamos muchos. Por eso se me hace raro lo de “restaurante sibarita”; porque yo a su hacer lo llamaría más una cocina innovadora de excelente calidad en este erial que es Sevilla en cuanto uno sale de lo tradicional. Lo de sibarita, con su doble acepción, se me queda corto.

Esperemos que la nave de Gastromium pueda establecer aquí su base durante mucho tiempo, y que no sea sólo una visita de exploración a esta ciudad anclada en el pasado. Hacía mucho tiempo que no disfrutabamos tanto.





Andy Chango interpreta a Boris Vian

28 03 2009

Menudo Fraude. Fraude maravilloso, para gozarlo. Esperaba encontrar a Andy Chango interpretando a Vian y me topé con un ejercicio de espiritismo, con una posesión. Andy lo dijo, era la sala más grande donde había interpretado este espectáculo. Y a las posesiones les va algo pequeño, más íntimo. El caso es que en vez de un tipo interpretando a un viejo genio, allí había un argentino judío borracho -Chango dixit- medium, poseído por la santísima trinidad compuesta de santo Dios Vian -muerto como todo buen dios-, Krahe hijo -cómo se reconocía su voz sin su voz- y la blanca paloma de Villena.

Chapó para el espiritista Andy Chango y los monstruos musicales que lo arropaban. Si no hubiera sido por lo excesivo de la sala, casi habríamos podido sentir que el genio de la patafísica estaba entre nosotros. Moi, je bois aussi. Salut.





Literatura es locura: autolectura de una simple instalación

19 01 2009

Ya publiqué hace tiempo un post sobre un poema, escrito en la primera mitad de los noventa, que quería plasmar la experiencia esquizofrénica del escritor y del lector cuando atacan una obra que consigue implicarles. Cómo el fenómeno de la heteronimia afecta a escritores y lectores desde los dos lados del espejo, cómo el factor y consumidor -realmente ocurre en cualquier obra de arte- son autores en esa experiencia. Uno es el otro. Ese poema fue realmente pensado como una instalación/escultura cuyo prototipo desarrollé en casa a una escala 1:15 y que luego no llegó a realizarse al tamaño en que se concibió por falta de medios. Describo aquí brevemente el artefacto.

Esta interpretación que doy ahora es una lectura a posteriori de la pieza. La intencionalidad estaba implícita, pero distaba mucho de ser una construcción intelectual en ese momento y sólo reflejaba mi experiencia como creador y como lector.

El texto,

Leitor Pessoa e Fernando Ninguem, a esquizofrenia que rasga o mundo. Reader Auster and Paul Boreas, the schizophrenia tearing the world apart. Lecteur Vian et Boris Va, l’eschizophrenie qui déchire le monde. Lettore Calvino ed Italo Peloso, la schizofrenia che fa a pezzi il mondo. Lector Cortázar y Julio Nuclear, la esquizofrenia que desgarra el mundo. Literatura es locura.

 

2009-01-19-83269

, estaba escrito siguiendo una espiral en una hoja de lienzo amarillo ocre de trama gruesa endurecido con cola y engrudo en piloto. La espiral da idea del proceso de introspección/exploración. En su tamaño final, 1.5×2.25 metros, habría sido endurecido con una resina plástica transparente aplicada en la parte posterior que le habría dotado de la consistencia y flexibilidad necesarias. A continuación la hoja escrita se introduciría en una bolsa transparente de plástico inflable para embalaje parecida a ésta

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y que representaba, tanto el aislamiento del autor en el proceso de creación como la exposición de su artefacto -literario en este caso- hacia el exterior, hacia el lector. De haber expuesto la pieza, todo habría estado dentro de una sala blanca y contenido dentro de una bolsa inflable aún más grande que permitiera alespectador entrar dentro y pasar a formar parte de la “experiencia que se ve desde fuera”. El individuo que lee pasaría a ser leído por los otros individuos que pasan por el espacio circundante a la instalación -se convierte en autor porque otros lo interpretan- o en el caso de estar solo en la sala, su experiencia de interpretación sería tan solitaria como la del propio creador -se convierte en autor porque él/ella experimenta-.





A Trivial Offense. Art (Imaginary conversations with my mother)

24 08 2008

Yesterday in a catalog at the MNAC bookstore, I saw this poem which is a part of a Juliao Sarmento painting:

A TRIVIAL OFFENSE

CALL ME EAGER
TREAT ME NICE
KISS ME WARM
HOLD ME TIGHT
FEEL ME GOOD
HIT ME HARD
TOUCH ME SOFT
LICK ME SLOW
LOVE ME BAD
GRAB ME TENDER
WISH ME DEAD

I like it.

Then I bought this wonderful book by Juanjo Sáez:

Art (Imaginary conversations with my mother), a graphic novel and an interesting discussion about art, guts, intellectual constructions and rubbish. You can give a look (in Spanish) quite a lot of his material in his site.





Addicted to Bacon!!!

16 07 2008
Second Version of Painting at the Ludwig Museum in Köln
Bacon’s “Second Version of Painting” at the Ludwig Museum in Köln

If there is a painter that definitely touches my guts, this is Francis Bacon. It’s been years since I first contemplated a picture of his in the Ludwig Museum in Köln. Then I went on a pilgrimage to Paris in 1996 to see a retrospective. I must say I felt ecstatic, it is like eating a DELICIOUS (really delicious) food, like having reeeeally GOOD sex, Bacon rocks me like a hurricane.

I needed another dose since long. I missed the Milan exhibition. But hey….LONDON, I’m definitely coming!!!